José Carlos Bermejo Barrera: Novum Glosarium Academicum o cómo hablar correctamente en la Universidad
José Carlos Bermejo Barrera, Universidad de Santiago de Compostela
Cita previa
“Pues los dones que poseemos no nos hacen superiores a las bestias, sino que por ellos somos incluso inferiores a muchas de éstas, en rapidez, en fuerza y en todas las demás cualidades. Pero la capacidad que ha sido puesta en nosotros de convencernos mutuamente y llegar a una inteligencia entre nosotros mismos acerca de todo lo que queremos, no sólo nos libera del tipo de vida de los animales, sino que nos permite agruparnos para vivir en común y formar estados, crear leyes e inventar artes. Es el lenguaje el que nos ha permitido realizar casi todo lo que hemos creado en materia de civilización… Por eso debemos considerar a los que desprecian la educación y la cultura tan odiosos como los que se rebelan contra los dioses”.
Isócrates (orador y polÃtico ateniense, s. IV a. C.), Discurso a Nicocles, V, 2, 9.
Es el lenguaje uno de nuestros medios de comunicación más fundamentales. Por esa razón todos los académicos que se precien han de saber manejarlo con precisión y fluidez, con el fin tanto de poder expresar sus pensamientos como de llegar a conseguir un común entendimiento.
El glosario que a continuación se ofrece pretende contribuir al logro de estos objetivos. Esperamos que, a partir de ahora, pueda llegar a ser un instrumento de trabajo y de consulta imprescindible.
Academia. s. f. Huerto privado del que fue propietario el filósofo Platón. En él se le dio culto al héroe Academos. Por extensión el término pasó a denominar a algunas instituciones docentes.
Alumno/a. s. Persona, generalmente joven, que ingresaba en una Universidad para estudiar. Este término ha caÃdo en desuso. Véase cliente.
Asesor/a. s. Persona de gran capacidad intelectual que ayuda a los gestores a conseguir los objetivos de la gestión del mercado universitario y el desarrollo sostenible (véase mercado universitario. Véase desarrollo sostenible). Puede ser sinónimo de evaluador/a.
Aula. s. f. Espacio teatral en el que se gestiona el mercado docente.
Bolonia. s. f. Ciudad italiana de antigua raigambre. En la actualidad referencia mÃtica del espacio europeo. Véase Jerusalén celeste.
Calidad. s.f. Lo opuesto a cantidad.
Cantidad. s. f. Aquello que se puede medir o numerar // cantidad (de la calidad). s. f. Suma compleja de factores convencionalmente establecidos que permiten distinguir cuantitativamente aquellos procesos, o personas, por los que se tienen preferencias cualitativas. En el lenguaje erótico coloquial, está atestiguada la expresión “está cantidad de buena/o”.
Cargos (académicos). s. m. p. Complejo sistema institucioinal que garantiza la mejor gestión del mercado universitario (véase mercado universitario. Véase imaginario).
Cliente. s m. Persona a la que una Universidad capta en el mercado con el fin de ofrecerle sus servicios. Véase mercado.
Contenidos docentes. s. m. p. Conjunto de bits intercambiables que pueden ser indistintamente gestionados mediante técnicas pedagógicas (véase técnicas pedagógicas).
Democracia. s. f. Del griego demokratÃa, etimológicamente significa “gobierno del pueblo”. Académicamente hablando no significa nada.
Desarrollo. s. m. Acción de incrementar algo // desarrollo económico. s. m. más adj. Acción de producción creciente de bienes y servicios // desarrollo sostenible. s. m. más adj. Acción de producir bienes y mercancÃas que permite sostener a uno/a o varios/as emprendedores/as.
Emprendedor/a. s. El/la que emprende algo. También el/la que emprende una empresa (de la raÃz prender, véase).
Emprender. v. Iniciar una acción. Es muy utilizada la expresión “la emprendió a tortas”.
Empresa. s. f. Organización sin ánimo de lucro que crea empleos y reparte beneficios.
Empresario/a. s. Hápax o fenómeno lingüÃstico aislado. Existe la palabra, pero carece de significado conocido.
Espacio. s. m. Intuición pura a priori (según Kant) // espacio europeo. s. m. más adj. Hipótesis o conjetura según la cual las Universidades sufrirán un proceso global de regeneración y conversión (en griego metanoia, véase). Véase Bolonia.
Evaluación. s. f. acción de evaluar.
Evaluador/a. s. Persona o personas que poseen la pericia evaluadora (véase pericia).
Evaluar. v. Acción que consiste en fijar un conjunto de criterios tales que, aplicados al objeto o personas evaluables, consigue que los resultados obtenidos sean iguales a los resultados deseados.
Excelencia. s. f. Término honorÃfico con el que se designaba a la autoridad: “su Excelencia”. Académicamente se utiliza para poder discriminar a los miembros de la comunidad en sentido positivo, tras un proceso de evaluación (véase evaluar). Está atestiguada la expresión popular “es un muchacho excelente”, que forma parte de un estribillo con acompañamiento musical.
Género. s. m. CaracterÃstica gramatical propia de los sustantivos, adjetivos y artÃculos. Actualmente también las personas poseen géneros. Las diferencias entre los géneros sólo pueden ser tratadas gramaticalmente mediante la ingenierÃa fonética. De acuerdo con ella, se pueden suprimir todas las desigualdades entre hombres y mujeres mediante los siguientes algoritmos: 1- poner una “a” donde aparezca una “o”, separándolas por una barra: rector/a. 2- suprimir la “o” y poner todas las palabras en género femenino. AsÃ, lo correcto serÃa decir “Adolf Hitler fue una dictadora que gestionó la Alemania nazi”.
Gestión. s. m. Sustantivo derivado del verbo gestionar // gestión de la excelencia. Acción de lograr para uno mismo la discriminación positiva, gracias al manejo de los mecanismos de evaluación (véase evaluar).
Gestionar. v. Acción que consiste en obtener los menores beneficios con los máximos costes (véase presupuestos).
Gestor académico. s. m. Vendedor de mercancÃas imaginarias que mediante el procedimiento de minimizar beneficios y maximizar costes (véase gestionar) se desenvuelve racionalmente en el mercado universitario. Véase gestión de la excelencia.
Imaginario. s. m. Lo que no es real pero expresa todo aquello que se desea o se teme.
Investigación. s. f. Acción que consiste en gestionar dinero (véase gestión) para elaborar publicaciones (véase proyecto).
Jerusalén celeste. s. f. más adj. Ciudad ideal en la que convivirán todos los santos al final de los tiempos.
Mercado. s. m. Mecanismo invisible que consigue un equilibrio casi perfecto entre lo que los vendedores ofrecen y lo que los compradores compran // mercado universitario. s. m. más adj. Conjunto formado por el número total de clientes, que sumado al número total de gerentes crea una serie de complejos sistemas en los que nunca coinciden la oferta y la demanda, porque nadie cansigue llegar a saber ni lo que compra ni lo que vende.
Metanoia. s. f. Proceso psÃquico de transformación global de una persona a partir de una experiencia religiosa. El ejemplo mejor conocido es el de San Pablo, que dio lugar a la expresión popular “caer de la burra”.
Mierda. s. f. Propiedad especÃfica de los trabajos de investigación. Se dice: “este trabajo es una mierda”; también está atestiguada la expresión “este trabajo es una puta mierda”. Normalmente se emplea si el autor/a del mismo no es amigo/a.
PedagogÃa. s. m. En griego designaba el complejo proceso de formación de los adolescentes (paides). Actualmente es una rama de la ingenierÃa (véase técnicas pedagógicas).
Pericia. s. f. Habilidad que permite conseguir un fin que se desea.
Posgrado. s. m. Etimológicamente significa “lo que viene después del grado”, partiendo de la raÃz grado y del prefijo pos-. Por esta razón etimológica deben implantarse académicamente los posgrados antes que los grados. Esto es lógico si tenemos en cuenta que lo que ocurre después se sitúa cronológicamente antes de lo que ocurre antes, de la misma manera que los efectos son siempre anteriores a sus causas.
Prender. v. Acción de coger algo. Referido a una persona, es sinónimo de detener. Se decÃa antiguamente “va preso/a” (véase preso/a).
Preso/a. s. Persona detenida por la comisión de un delito. No obstante, ni todos los presos/as son emprendedores/as, ni todos los emprendedores/as son presos/as.
Presupuestos. s. m. p. Cantidades de dinero público que se gestionan, o se gastan. También se usa la expresión técnica “ejecutar los presupuestos”.
Profesor/a. s. Sinónimo de maestro/a. Persona que transmite un conjunto de conocimientos. Término en desuso. Véase gestor académico.
Proyecto de investigación. s. m. Cálculo del dinero necesario para gestionar la producción de publicaciones. Un proyecto de investigación también puede contribuir al desarrollo sostenible (véase).
Publicación. s. f. Texto con respaldo en papel o digital en el que se exponen los resultados de la investigación (véase mierda).
Rector/a. s. m. Empresario/a que gestiona la Universidad (véase gestión).
Técnicas pedagógicas. s. f. p. Conjunto de procedimientos infalibles gracias a los que se consigue que la gestión de mercancÃas imaginarias en el mercado académico llegue a alcanzar la excelencia en el logro de los mÃnimos beneficios con los máximos costes.
Universidad. s. f. Antiguamente designaba a una asociación libre de maestros y discÃpulos. En la actualidad designa a un tipo de instituciones que se creen que son empresas, aunque no saben ni lo que compran ni lo que venden, ya que viven en el mercado imaginario. Véase mercado. Véase imaginario.
Vicerrector/a. s. Vicegerente. Véase rector/a.
el # Sábado, 16 de Febrero del 2008 a las 19:10
Pues como el Ministro de Justicia y Ropón Máximo de nuestra judicatura no se vaya a vivir a Barcelona o a sitios asà donde no se enteran de la misa la media porque no sabemos a lo que se dedicarán por allà los periodistas de raza, si es que les queda alguno claro, lo que es por â€?El Foroâ€?, no va a pasar desapercibido, que aquÃ, aún sin tener Internet ni teléfono celular donde recibir y pasar mensajittos, -pássalo, pássalo-, nos enteramos de todo on-line que quieras que no, porque ésto más que ser un patio de vecindad es una puñetera corrala.
No voy a decir que el diezmo de 240.000 euros son 24.000, porque ésa es una unidad de medida más bien medieval y algo arcaica y hoy en dÃa, solo el IVA, es ya del 16% (diezmo y medio). Además, bastante me importará a mi saber cuál es la empresa subcontratada para hacer éstas obras, que también las empresas tién que vivir, que caramba, y no siempre topa uno con el consabido y tópico
chollo espanyol.
No señor. Lo que me ha impulsado a mi a coger el teclado y echarles a ustedes estas breves parrafadas ha sido llamarles la atención al respecto del infantil comportamiento de niño chico (de los odiosos) que ha mostrado éste hombre. que cuando le han pillao gastándose el bacalao, tiempo le ha faltao
para ir y echarle la culpa a otro.
Bueno, en éste caso otra, que jura en seis o siete liturgias que ella no ha dejado manchas por el suelo ni desconchones por las paredes, ni ná de ná, que por allà se pasaba una escobita y una fregona todos los dÃas. ¡Vaya!.
Vamos, que una cosa es escaquearse, echar balones fuera, o mirar al techo silbando anodinas cancioncitas suecas, y otra muy distinta es ir de acusica Barrabás y echárle la culpa a los demás sin que éstos tenga maldita culpa de ná.
Miau.
Total que uno acaba entendiendo por qué es tan común éso de que paguen justos por pecadores, que lo estamos viendo un dÃa sà y otro también. Vamos, que no te digo más Nicolás: Ministro de justicia.
Ya ves tú.
—————————–
http://www.telefonica.net/web/villacadima
el # Lunes, 29 de Septiembre del 2008 a las 02:11
no soy famoso ni ná, como se expresa el individividuo ut supra, pero me da la risa que conteste dos años después a un texto por otra parte tan bueno, tan gracioso e ironicamente ingenuo. También me da risa, y pena, que yo este escribiendo esto. En cualquier caso: viva Bermejo!!!!!! Sigue siendo uno de mis hëroes.