UV: El Tribunal Constitucional anula ocho cátedras de I+D de la Universidad de Vigo
Cree inadmisible el recurso de amparo presentado por el entonces rector Domingo Docampo
El Tribunal Constitucional ha ratificado la anulación de ocho cátedras concedidas en 2001 por la Universidade de Vigo tras desestimar el recurso de amparo interpuesto por la propia institución. El auto fue emitido el pasado 20 de octubre y contra el mismo no caben más recursos. Se da la circunstancia de que uno de los docentes afectados es Manuel Reigosa, quien en la actualidad ocupa el cargo de vicerrector de Investigación. El máximo responsable universitario, Alberto Gago, admite que la convocatoria impugnada “se hizo mal”, pero adelanta que no ejecutará la sentencia de inmediato.
La convocatoria de las ocho cátedras de I+D fue aprobada por la Junta de Gobierno en noviembre de 2001, siendo rector Domingo Docampo, y recurrida por dos profesores de la Escuela de Telecomunicaciones. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 de Vigo anuló el concurso en 2003 y un año después el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ratificaba dicha sentencia en respuesta a un recurso de la institución académica.
Apelando a la vulneración de la autonomía universitaria, el equipo de gobierno pidió entonces amparo al Tribunal Constitucional, que ahora considera la petición “inadmisible”, porque carece de contenido que justifique su actuación y entiende además que ese derecho no ha sido lesionado.
Gago reconoce que hubo un “fallo de forma” al no producirse la evaluación externa que contemplan los Estatutos, una de las irregularidades que figuran en la primera sentencia judicial. “Sin embargo, no se ponen en cuestión ni la categoría ni los méritos de los afectados, cuyos derechos individuales son lo que más nos preocupa”, añade.
Además, Gago avisa que no están obligados a aplicar la sentencia de forma inmediata. Su equipo de gobierno esperará a la resolución de otro recurso presentado ante el mismo tribunal por los profesores perjudicados para ejecutarla. “Estamos en una situación de impás y debemos ser cautos y esperar a que acabe este proceso de demanda”, sostiene.
En cuanto a los posibles efectos retroactivos de la anulación del concurso de plazas, Gago asegura contar con la “garantía absoluta” de que no habrá terceros perjudicado: “Hemos hecho una consulta al Consejo Español de Universidades sobre la presencia de estos catedráticos en tribunales y nos han dicho que no había ningún problema”. Según él, tampoco los perjudicados tendrán que devolver parte del sueldo percibido por su nueva categoría.
Faro de Vigo, 02/12/06