Justificación/Descripción del curso:
El masaje es quizá uno de los más antiguos y sencillos de todos los tratamientos. En las culturas tradicionales, especialmente de Oriente, se considera algo natural el hecho de que un masaje regular sea siempre beneficioso para cualquier persona, cualquiera que sea su edad.
En Occidente se ha reconocido siempre su valor en el mundo del deporte, y recientemente y cada vez más ha ido extendiéndose a otros campos, creciendo su popularidad día a día (centros SPA, balnearios, gabinetes de masaje, centros de fisioterapia, gimnasios...).
De una manera demasiado frecuente, nos sentimos temerosos de tocarnos los unos a los otros. Las investigaciones están demostrando la extraordinaria eficacia del contacto, y no hay que olvidar que el contacto es la parte fundamental del masaje. En estudios recientes, se comprobó que el simple acto del masaje produce una considerable mejora en la moral de los pacientes que lo reciben, acelerando su recuperación.
En efecto, el masaje, como se descubrirá al practicarlo, no es algo meramente físico, sino que posee importantes efectos psicológicos. Se comprende mejor a la persona sobre la que efectuamos el masaje por medio de la empatía. Esta empatía surge de la resolución interior de expresar el propio interés por ayudar.
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